martes, 5 de mayo de 2009

No es extraña la decisión...

Cada vez se hace más común ver como los jugadores venezolanos de fútbol se marchan a temprana edad a intentar probar suerte en ligas afuera de nuestras fronteras. Esto se debe a que jugar en Venezuela se ha vuelto una lotería ya que no hay garantías. No se sabe si te pagaran o no. Si jugadores de primera división pasan meses sin cobrar, ¿cómo le cancelaran a un jugador de las categorías inferiores? No solo es el tema económico aquí en Venezuela sino también aparte de fútbol ¿Que más te dan los equipos para tu formación? ¿En verdad hay futuro?

Todas estas preguntas son las que se hace un jugador cuando a temprana edad tiene que tomar la decisión si se queda o se va a probar suerte afuera del país. Es difícil que se queden ya que hay muchos factores que hacen que un jugador vaya a probar suerte en otros horizontes. Empezando que son muy pocos clubes aquí en Venezuela que poseen una buena base para categorías inferiores. Muchos de los entrenadores que están en el fútbol menor a veces no están capacitados para dar entrenamientos, no son estudiados en la materia y creen que solo por haber pateado una pelota alguna vez en sus vidas ya están preparados para dicho cargo, pero la verdad no es así. Para poder explotar y sacar lo mejor de jugadores nuevos es necesario primero tener entrenadores capacitados que sepan la teoría y sean didácticos para que todos esos conocimientos puedan ser trasmitidos a los jugadores y puedan llegar a explotar todo su talento.

El tema económico es uno de los factores más importantes por no decir el de mayor importancia. Jugar actualmente al fútbol en nuestro país es una lotería, porque no se sabe si te pagaran o no. ¿Si te pagan será en verdad lo que tu juego vale? Ese problema se ha visto alrededor de los años como jugadores deciden dejar el fútbol nacional al no pagarle lo suficiente y a veces incluso hasta no pagarle. En ocasiones dejan hasta la práctica profesional del deporte al ver que necesitan forjar un futuro y con el fútbol la estabilidad económica no se logra en muchas oportunidades. Los jugadores se ponen a estudiar o a trabajar en otro ámbito, que les ofrezca mayor seguridad económica.

¿Acaso un club aquí en Venezuela te da algo mas que fútbol? No solo hablo de categorías inferiores sino también de la máxima competencia. Los equipos deberían formar a sus jugadores para después que hayan terminado su carrera como profesional pueden tener opciones de cómo ganarse la vida. En categorías inferiores debería ser obligatorio terminar el bachillerato, ya en categorías profesionales deberían darle educación para que luego del fin de sus carreras puedan tener opciones de que hacer después del retiro. Puedan ser árbitros, analistas de medios de comunicación, o capacitarlo para que luego del retiro sean entrenadores de fútbol. Cosa que sucede en equipos de otros países, en donde el futuro de los futbolistas es prometedor, incluso cuando ya no son jugadores.

Claro, muchos jugadores venezolanos también se quedan aquí por que a veces es la mejor opción ya que siempre es difícil irse de su país natal. En otra parte a veces no hablas el idioma y las oportunidades de jugar son muy reducidas. Los jugadores que se vayan a jugar en el exterior deben ser agresivos, luchadores de actitud favorable en la cancha en la posición que lo pongan, deben tratar de destacarse, pasar por arriba de sus limitaciones y más por ser un extranjero. Si vemos casos de jugadores que han emigrado a otras ligas vemos casos que el resultado fue positivo y casos negativos.

El caso de Rubén Arocha: emigró a la filial del Real Madrid en España, jugó varios partidos y anotó varios goles, pero cuando quería dar el salto de calidad a querer debutar en el primer equipo las opciones eran reducidas ya que obviamente la mayor de las oportunidades las tenían los jugadores de la misma nacionalidad o jugadores de mucho talento. No quiero decir que Rubén no lo tenía sino que en verdad es realmente complicado y más en equipos como el Real Madrid que la filosofía del equipo es comprar jugadores y debutar muy poco de su cantera. Rubén luego tuvo un paso por el fútbol francés pero sin pena ni gloria y termino volviendo a su país natal para jugar con el equipo del estado Barinas, El Zamora. A mi parecer hizo bien ya que lo más importante para un jugador debe ser debutar en primera división sin importar en la liga donde milite. Rubén estando acá y jugando a un gran nivel puede volver a despertar el interés en clubes fuera de nuestras fronteras que le den esa oportunidad de conseguir un mejor contrato del que pudiera tener en Venezuela. Esperemos que pueda terminar de mostrar todo ese talento que sabemos que posee y nos pueda dar muchas alegrías vistiendo la camisa de la selección nacional.

Otro caso es el del nuevo jugador del Deportivo Italia, Francisco Pol, quien a los 17 años estuvo en viviendo en Barcelona y jugando en las inferiores del equipo Gramanet de Barcelona de la segunda división de España en ese momento. Estuvo por allá y luego se regreso a su país para terminar sus estudios escolares, y así poder seguir jugando al fútbol. Vio sus ofertas aquí en el país y al ver que las opciones que tenia no cubrían sus expectativas, se fue rumbo a Grecia para jugar en la tercera división del fútbol griego jugó en el Eas de Salaminas de la isla griega de Salaminas. Tuvo un gran desempeño que le valió ser visto por equipo de primera división, pero no se le terminó dando lo del equipo de primera división y estuvo parado por 6 meses. El club de tercera división no le pagaba y eso fue detonante para que Francisco volviera al fútbol local a debutar en la primera división con el Deportivo Italia. A mi parecer la decisión más sensata que pudo tomar, los itálicos son los actuales campeones del torneo venezolano, el año que viene jugarán en la Copa Libertadores, máxima vitrina para un jugador latinoamericano para poder emigrar a un mejor equipo y poder mejorar su contrato. Francisco desde que debutó con el Deportivo Italia lleva seis partidos jugados y tres goles. Esto habla muy bien de él de todo el talento que tiene y va a poder demostrar.

En mi opinión si estoy de acuerdo que los jugadores emigren, es una gran experiencia para ellos para que puedan madurar y aprender. Pero a veces no hay que apresurarlo porque cada situación es diferente y cada ofertas es distinta, jugadores que se quedaron aquí como el caso de Ronald Vargas surgieron y demostrando su gran calidad que le valió para conseguir ofertas del campeón de Bélgica y poder emigrar al viejo continente al equipo llamado Brujas de Bélgica. Pero también hay casos positivos de jugadores que probaron suerte en el exterior que se fueron a estudiar en la universidad y luego jugaron al fútbol profesional como Alejandro Moreno actualmente en la MLS en el equipo Columbus Crew y ha salido campeón en tres oportunidades con tres equipos diferentes LA Galaxy, Houston Dynamo y Columbus Crew. También hay otro caso como Gianni Savarece que también triunfo en la liga de Estados Unidos después de haberse ido a estudiar la universidad en ese mismo país. Luego jugó en Inglaterra y fue internacional con la vinotinto en varias oportunidades.

Los jugadores jóvenes no deben tomar decisiones apresuradas y tienen que ver cuales son sus mejores opciones, si es emigrar que lo hagan pero siempre y cuando tengan la disposición al trabajo que eso es lo que determinara el éxito del jugador y ver si el destino que escogieron es el indicado, si los clubes les darán las oportunidades, si el país es benevolente con los jugadores extranjeros.

Luís Daniel Brandt

lunes, 30 de marzo de 2009

Digno de Ripley

Que buen ejemplo le están dando a nuestros niños las personas que dicen dar el mayor “apoyo” a nuestro fútbol menor. Esto lo decimos porque a niños de 9 y 10 años, que son la generación de relevo de nuestro fútbol, les arrebataron la posibilidad de que sus partidos les sean dirigidos por árbitros de primera categoría. Según las expresiones de los dirigentes de la Federación, el quinto torneo de fútbol menor de Radio Deporte es un evento pirata.
Es increíble ver como después de cinco años de estar organizando este torneo se hayan dado cuenta ahora de que existe. En este quinto torneo se les prohibió a los árbitros del Distrito Metropolitano dirigir los encuentros de los niños y ellos no tienen la culpa de las disputas políticas. Puedo decir que la culpa es mía y de mis compañeros de trabajo del programa, ya que quisimos darles lo mejor y ese fue nuestro error el cual reconocemos, así que tendremos que enmendarlo y buscar árbitros de las ligas “piratas”, las cuales son la mayoría dentro del fútbol menor. Como por ejemplo tenemos las siguientes: Cesar del Vecchio, Colegial de Caracas, Hermano Calvo, Don Bosco y Libertador, el número de jugadores es de aproximadamente 20.000 “piratas”. Mientras que la liga que si es reconocida por la asociación, el número de jugadores es de aproximadamente 2.000, y cerca de 500 de ellos también participan en una liga “pirata”, así como también dirigentes y entrenadores que participan en estas ligas de parche en el ojo y pata de madera. Así que ustedes, estimados lectores saquen sus conclusiones, ya que si estas personas tuvieran un poquito de moral deberían de abstenerse en opinar cuando han sido incapaces de llevar a la legalidad tal cantidad de jugadores sacados de la película “Piratas del Caribe”.
Para terminar cito lo que dijo alguna vez Pablo Neruda, Premio Nóbel de literatura
“El niño que no juega no es niño, pero el hombre que no juega perdió para siempre al niño que vivía él”
Al parecer algunos dirigentes de nuestro fútbol al pasar de los años perdieron el niño que llevan por dentro, ya que negarles a los niños su diversión y entretenimiento es de verdaderos piratas que roban las ilusiones de los que aún no tienen maldad y egoísmo en su alma. Así como también trancarle el progreso a nuestro fútbol nacional que tanto defienden por progreso o… retroceso.

Nos vemos

Ernesto “Nano” Sanhueza